A
SUS MAJESTADES LOS REYES MÁGICOS DE PINOSO
Mis
apreciados Reyes de la ilusión de este 2026:
Me dirijo a
ustedes para que, en la medida de sus posibilidades, intenten
revertir a las personas de a pie la denominada normalidad real.
Llevamos
en L’encant
de ser poble
14 años, de los cuales 4 fueron bisiestos, con un gobierno
denominado ahora progresista ¿y quién no lo quiere ser?, digo.
Aquí
en Pinoso, además, se ha cambiado la máxima autoridad: tenemos
nueva alcaldesa desde hace 119 días, a quien ya le di la
enhorabuena.
Ver enlace:
https://www.facebook.com/100055496061293/posts/pfbid033cHxzZEuiMcLJUc3AfyBHMcwMqDHZeoX9Bap3CbiafkTQeZmLCGyVpdGNTXAJemHl/?app=fbl)
EL
BUCLE
Tengo
que decirles a Sus Majestades Mágicas que me encuentro atrapado, de
nuevo, en un bucle del cual no sé cómo escapar; por eso les pido
ayuda. Es conceptual y a la vez práctico, tangible e incluso
palpable; no es mental.
Como
les decía, en Pinoso se cambiaron los gestores hace 5.114 días,
porque los anteriores me metieron en un bucle económico de difícil
digestión. Los actuales, el tema festero y decorativo lo bordan:
500.000 € para este 2026. Sí me han hecho digerir el bucle
económico que dejaron los anteriores, pero las inversiones
estuvieron y están flojas.
Ahora
vuelvo a tener empachos que no se me quitan, como, por ejemplo, la
subida de impuestos —que no han explicado los motivos—. Sigue
existiendo un pobre servicio de limpieza, con calles sin barrer y
baldosas sucias. La recogida de RSU (Residuos Sólidos Urbanos), y en
pedanías, la sigo viendo incompleta, con contenedores y su entorno
sucios, sin tapas, rotos e insuficientes. Si les cuento el
funcionamiento del servicio de aguas, me vuelvo a empachar: pérdidas
de agua potable a causa de instalaciones antiguas, algunas de más de
60 años, así como una rotura tras otra que colapsa el tiempo de
mantenimiento del servicio.
Sus
Majestades Mágicas, no vengan muy tarde, pues hay zonas donde el
alumbrado público alumbra poco o nada, debido sobre todo a que los
báculos son muy altos para la luminaria instalada, con lámparas
obsoletas de vapor de sodio y de mercurio agotadas. Decirles también
que existen muchas infraestructuras urbanas abandonadas, como calles
de la localidad que no han visto una gota de asfalto desde hace 25
años, o pedanías donde se ha multiplicado por 30 su número de
habitantes y los servicios son los mismos de hace cuatro décadas.
Eso sí, disfrutamos de carreteras y caminos con más baches y hoyos
que un campo de golf.
Durante
muchos años he padecido el famoso Helicobacter
pylori.
Me ayudaba mucho lo que tomaba mi padre: Mabogastrol, sabor a limón
y naranja. Tras dejar aquello me pasé al Alquén, que era
efervescente como el Mabogastrol. Después llegaron el omeprazol y el
pantoprazol, y cuando dejé de fumar en 2019 se me curó el H.
P.,
¡qué alegría!
OBJETIVOS
/ PROMESAS
La
alcaldesa, en sus redes sociales, para lo que queda de legislatura,
ha hecho una serie de afirmaciones con intención de cumplir.
Les
dejo el enlace: https://www.facebook.com/share/v/1DFqrkJQyt/
Y,
volviendo a misivas anteriores en las que les pedí temas más
generales, intenten recordar a los gestores locales que los objetivos
marcados a este nivel se llevan repitiendo desde hace muchos años.
La alcaldesa también lo dice, como “mejorar la industria y el
empleo, limpieza de calles”, entre otros. Si tienen tiempo, pídanle
que explique a la ciudadanía de Pinoso qué es el contrato del
servicio de agua o el servicio de recogida de RSU, y otros, puerta a
puerta, aunque este último objetivo lo dijo en una entrevista más
reciente. (Lean el enlace si tienen
cobertura):
https://mcmpinoso.com/ayuntamiento-de-pinoso/silvia-verdu-fa-balanc-dels-seus-primers-100-dies-com-a-alcaldessa-del-pinos/
Para
finalizar, no sé si es posible decirles a los del cuarto poder,
incluyendo el local, que ya nos hemos habituado a que nos repitan
siempre lo mismo. ¿Cabe la posibilidad de que nos manipulen algo
menos? En fin, les dejo que repartan todas las ilusiones solicitadas
y disculpen, Sus Majestades Mágicas, la longitud de mi carta.
Feliz
cabalgata.
Reciban
un cordial saludo del pinosero,
Jesús
Berenguer